Memoria Compartida | Fernando Gamboa

 Fernando Gamboa
(1909-1990)
Museógrafo y gestor del patrimonio cultural de México
 

Jonatan Chávez*


Uno de los méritos del arte está en que cada
uno reconozca en él su propio temperamento, su propia
 idiosincrasia, sus tradiciones nacionales, su propio yo. 

Fernando Gamboa

 

Fernando Gamboa
©️Twitter Prisma Radio UNAM

La museografía en México es una disciplina que desde sus inicios ha sido ejemplar en su proceso de conformación y evolución, herencia del nacionalismo que durante el siglo XX fue difundido por instituciones culturales del estado mexicano, en un contexto en el que se dio origen a espacios museísticos —hoy referentes de la conservación y difusión del patrimonio del país—, y donde nombres como el del maestro Fernando Gamboa consolidaron esta labor, esencial para conocer uno de los procesos más importantes en la gestión cultural mexicana.

Pintor, museógrafo, funcionario y gestor cultural, Fernando Gamboa nació en la Ciudad de México el 28 de febrero de 1909. Desde muy joven manifestó inquietudes artísticas que lo llevaron a estudiar en la Academia de San Carlos y en la Escuela Nacional de Artes Plásticas —donde ya montaba pequeñas exposiciones de la obra de sus compañeros y profesores—, que daba visos de una trayectoria destacada en la museografía, ya que es considerado incluso el personaje que cambió dicha disciplina, pues en palabras de don Fernando, la museografía iba más allá del acto de exhibir; la definía como una manera de mirar el mundo.

Promotor en la creación de galerías como la Roma, Peralvillo, Doctores y Guerrero, y con la intención de acercar el arte a los sectores sociales menos favorecidos, en la década de los treinta del s. XX participó en las Misiones Culturales, de las que estuvo a cargo de supervisar a los maestros en artes y que le permitieron recorrer el país, entender sus complejidades y ricas manifestaciones culturales, lo que sin duda le dotó de un sinfín de recursos que habría después de manifestar en sus proyectos museográficos.

Fundador del Salón de la Plástica Mexicana (recinto del INBAL en la Colonia Roma), también fue miembro activo y presidente de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), donde estuvo a cargo de la parte artística del proyecto, que, con una carga política importante, aglutinó a múltiples artistas, lo que permitió el surgimiento de la revista Frente a Frente. Ya iniciado en la carrera museográfica, alternó sus habilidades pictóricas y de gestión. En 1936 colaboró en la ejecución de los murales de los Talleres Gráficos de la Nación al lado de Alfredo Zalce, Pablo O’Higgins y Leopoldo Méndez.

Hombre convencido de ideales y posturas en favor de la República española y en pleno contexto de la guerra civil, en 1937 llevó una exposición gráfica que pudo exhibirse en Valencia, Madrid y Barcelona, siendo uno de los promotores en el apoyo a la política del estado mexicano para dar asilo a miles de españoles que huyeron de la España franquista durante los años posteriores a la guerra. Muchas de las exposiciones itinerantes que organizó, pasaron por momentos cruciales y de estallidos sociales como el sucedido en Colombia en la década de los cuarenta denominado el Gaitanazo (en que fue asesinado el prócer popular Jorge Elicer Gaitán, el 9 de abril de 1948).

En 1941 es nombrado director de la Sala Nacional del Palacio de Bellas Artes, donde inauguró un ciclo de exposiciones de pintores mexicanos del siglo XIX —en el que participaron personajes como Gerardo Murillo, Dr. Atl—, así como exhibiciones de corte internacional que fueron mostradas en diversas latitudes. Piezas monumentales del arte mexicano de todos los tiempos enmarcadas en composiciones museográficas imponentes, dieron origen al prestigio de esta disciplina, que hasta hoy es referente en todo el mundo.

Alfonso Caso invitó a don Fernando Gamboa en 1944 a diseñar la museografía de doce salas del Museo Nacional de Historia, y el museógrafo también participó en el proyecto de modernización del que, más tarde, sería uno de los museos más importantes constituidos en la segunda mitad del siglo XX: el Museo Nacional de Antropología.

Durante la gestión de Fernando Gamboa como Director de Artes Plásticas del INBAL, las líneas culturales del estado mexicano adquirieron consistencia en diversos aspectos, como la generación de protocolos de conservación del patrimonio cultural y el rescate de colecciones y acervos de distintos periodos artísticos. En su administración se adquirieron más de 2,400 obras que fueron integradas al patrimonio de distintos museos. También, dio pauta para el apoyo a la formación artística de jóvenes creadores, generación de espacios para la difusión de su obra y ampliación de los canales de expresión, época en la que coincide con el ingreso de artistas como Vicente Rojo, quien trabajó en el diseño editorial del instituto.

En la vigésimo quinta Bienal de Venecia, Fernando Gamboa fue comisario de la obra pictórica que fue exhibida. Las pinturas seleccionadas de artistas de la llamada Escuela mexicana como Tamayo y Siqueiros, le valió a Gamboa ser llamado el revelador de la pintura mexicana.

Fernando Gamboa @ Facebook Museo de Arte Moderno INBAL

Para 1972, asume el cargo de subdirector técnico del INBAL y es nombrado director del Museo de Arte Moderno; crea la revista Artes visuales y en el proceso de curaduría de las exposiciones a su cargo se dará origen al diseño de catálogos, memorias, libros que serán referentes puntuales, no solo para la cronología del arte mexicano, sino también materiales determinantes para entender la lectura del arte y sus contextos, en el estudio de la museología.

Su pasión por el diseño editorial se manifestó de lleno en 1977, cuando dio paso a la creación de la Feria de Libro de Arte, de la que hubo cinco presentaciones y, en ese mismo año, fue encargado de configurar la colección y creación del museo Álvar Carrillo Gil, del que fue director hasta 1978.

Todo esto no habría sido posible (desdoblarse en múltiples actividades) si no hubiese contado con un equipo multidisciplinario de creativos y especialistas, que hicieron de la figura de Fernando Gamboa un símbolo para generaciones de artistas, técnicos, restauradores, historiadores, arquitectos, ingenieros y un sinfín de especialistas de diversas disciplinas que contribuyeron a la formación de generaciones cuya calidad profesional se sustenta en el oficio, dedicación y profesionalismo de cada espacio que integra el todo en la gestión cultural.

En los años ochenta del siglo pasado asumió la dirección de Fomento Cultural Banamex, A.C., actividad que le permitió completar un millar de exposiciones a su cargo y posibilitar a cientos de mexicanos apreciar el acto mágico de su museografía, con la que cierra su vida el 7 de mayo de 1990, dejando tras de sí, un gran legado para la museografía y el arte de México en el mundo.

Bibliografía

  • Hernández Hernández, Francisca. Planteamientos teóricos de la Museología. España, Trea Ediciones, 2006. 
  • López Zamarripa, Norka. El futuro jurídico nacional del patrimonio cultural. México, Porrúa, 2003.
  • Museo Casa de los Hombres. IX Congreso Mundial de Amigos de los Museos. México, Aphania Editions Privat, 1996.
  • Rico Mansard, Luisa Fernanda. Exhibir para educar. México, Ediciones Pomares, 2004.
  •  Rojo, Vicente. Diario Abierto. México, Editorial ERA, 2010.
  • __________. Puntos suspensivos. Escenas de un autorretrato. México. El Colegio Nacional-ERA, 2010

 *Historiador, Coordinador de Voluntariado y Servicios al Público del Colegio de San Ildefonso.

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