Maestros Muralistas | Siqueiros: Entre la rebelión y el exilio

 

David Alfaro Siqueiros
 Entre la rebelión y el exilio 

 

…está únicamente en la revolución social que derrumbará

el orden burgués reinante, el mercantilismo que todo lo corrompe

y que ha hecho de la arquitectura el medio más innoble de la

explotación… y de la pintura la alcahueta del mercantilismo…

David Alfaro Siqueiros


David Alfaro Siqueiros en prisión.
© INAH. 

En Guadalajara, Siqueiros recibió el apoyo del gobernador del estado Guadalupe Zuno, quien tuvo a bien ofrecerle muros de la universidad local e incluso de su propia casa, a lo cual David Alfaro accedió, manteniéndose en activo por algún tiempo, hasta aquel fatídico accidente de motocicleta en el que su amigo Amado de la Cueva perdió la vida; este hecho hizo que el ánimo creativo de Pepe (como le conocían, de cariño) se diluyera, al grado de echar todo por la borda y dedicarse a organizar a mineros y campesinos en sindicatos, actividad que ya había puesto en práctica en sus tiempos de la Preparatoria.

En 1929, el Partido Comunista Mexicano (PCM) convocó a su Congreso Nacional Campesino, al que asistió Siqueiros como representante; sin embargo, las actividades de estas agrupaciones se consideraban clandestinas durante el régimen callista y el Maximato.

De 1927 a 1929, David Alfaro Siqueiros se dedicó a las actividades sindicalistas. Su labor como organizador lo llevó a la ciudad de Montevideo, en Uruguay, para más tarde trasladarse a Buenos Aires, donde se llevó a cabo la Conferencia Comunista Latinoamericana. En su travesía por Sudamérica conoció a Luz Brum, mujer proactiva y escritora de filiación comunista, cuya belleza cautivó al artista. Para 1930, Siqueiros regresó a México acompañado de Luz y su hijo Eduardo Parra, lo que le valió la expulsión del Partido Comunista bajo el argumento de llevar una vida amorosa censurable, pretexto para mantenerlo alejado de la actividad sindical y política.

En 1930 fue apresado por la policía y acusado de sedición y de atentar en contra del presidente de la república, Pascual Ortiz Rubio. La aprehensión de David Alfaro Siqueiros fue parte de una clara persecución en contra de los comunistas, quienes no eran vistos con buenos ojos por el gobierno.

Capturado al fin, David Alfaro Siqueiros fue condenado a siete meses de prisión en la cárcel de Lecumberri. Pasado ese tiempo, por su condición de revolucionario y artista, se le otorgó libertad bajo caución, fijándose una penalización de tres mil pesos. Entre diciembre de 1930 y febrero de 1932, se mantuvo en prisión domiciliaria en el pueblo de Taxco, Guerrero, donde pudo continuar con la pintura.

Como periodista, militante comunista y luchador social, la actividad de Siqueiros fue en ese entonces más prolífica que como artista: su euforia y pasiones de hombre de temperamento explosivo lo habían llevado al límite. En Taxco despertó su pasión por lo mestizo, aunque en la cárcel realizaría obras con temas que ponían en evidencia su clara decepción de la revolución mexicana, con representaciones de niños victimizados, hombres en posiciones de cristo y santones seculares.

En febrero de 1932, todavía cautivo y sin permiso de salir de Taxco, escapó para dirigirse a la Ciudad de México con la única finalidad de presenciar la clausura de una exposición en la que se exhibieron 60 de sus obras, y que fue organizada por sus amigos. En aquel evento, Siqueiros planteó su postura sobre su idea de la pintura mexicana y habló de un término que se volvió referencial: la Mexican curious, con la que dictó una de las conferencias más consistentes: Rectificaciones sobre las artes plásticas en México.




David Alfaro Siqueiros realizando un mural. © INAH.

Jonatan Chávez

Historiador y Coordinador de Voluntariado y Servicios al Público del Colegio de San Ildefonso.


Bibliografía

  • Herner, Irene. Siqueiros: Del paraíso a la utopía. México, Porrúa, 2010.
  • Matute, Álvaro. La revolución mexicana: actores, escenarios y acciones. Vida cultural y política 1901-1929. México, Editorial Océano, 2002.
  • Ramírez, Fausto. Modernización y modernismo en arte mexicano, México, UNAM, 2008.
  • Roura, Alma Lilia. Olor a tierra en los muros. México, Educal, 2010.


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