Memoria Compartida | Vicente Lombardo Toledano (2/2)

Vicente Lombardo Toledano

El contexto de una huelga en la dirección de la Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso

(Segunda parte) 

Jonatan Chávez*

 

Como director de la preparatoria Lombardo
 se entregó con fervor a sus tareas al grado de vivir
 en el mismo edificio, todo el día lo consagraba
 a sus funciones y a las cátedras a su
 cargo, destacándose en la enseñanza de la ética e
historia de las doctrinas filosóficas. Mejoró
 considerablemente el nivel del profesorado, transformó
 el plan de estudios y logró el Congreso Nacional
de Escuelas Preparatorias de la República. 

Salvador Azuela

©️ Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano

El proyecto de la preparatoria nocturna abrazado por el director de la Escuela Nacional Preparatoria Vicente Lombardo Toledano, habría de ser objeto de cuestionamientos de propios y extraños. La idea fue buena y otorgaba la posibilidad a cientos de jóvenes que no podían acudir a estudiar por tener que trabajar, una vía de acceso a la educación media y superior.

Sin embargo, las necesidades propias de un proyecto de tales dimensiones se enfrentaron pronto a la limitación de recursos. A pesar de las contrariedades, el compromiso del profesorado y los alumnos mantuvo en un ejercicio solidario a cada uno para hacer su parte y llevar a buen puerto la nave.

El secretario de Educación José Vasconcelos pronto comenzó a ver en la imagen y obra del director Lombardo Toledano a un personaje que no comulgaba con el proyecto educativo iniciado por él. La celebración de reunión con los estudiantes al interior de la prepa de San Ildefonso, donde los temas eran en más de una ocasión incendiarios (y en ocasiones radicales), no eran algo que esperaba el Maestro de México.

Es conocida la causa que provocó la huelga, ya que Vasconcelos se encargó de narrarla: estableció que ya no deseaba ver los muros de la preparatoria revestidos de rayones insultantes y carteles insolentes, bajo la consigna de que aquel que fuese sorprendido haciendo lo impropio sería expulsado. La noticia fue notificada al director de la preparatoria y al rector de la universidad, lo que ambos aceptaron.

Un mañana, José Vasconcelos después de haber tenido una reunión con Gerardo Murillo (Dr. Atl) encontró en uno de los pilares —el texto original refiere una columna, pero sabido que el Colegio de San Ildefonso descansa sobre estructuras cuadradas— un impreso pegado que convocaba a una junta estudiantil. Existía una tabla para hacer los anuncios necesarios; lo que molestó a Vasconcelos fue encontrar pegado por todas partes el anuncio y luego las firmas, entre las que se encontraba al del hermano menor del director Lombardo Toledano.

José Vasconcelos, primer Secretario de Educación Pública
©️ Gaceta UNAM, Suplemento 90 años de autonomía

De vuelta en su despacho, Vasconcelos firma la orden de expulsión de los estudiantes que suscribieron la huelga y notifica a Vicente Lombardo, quien se niega a ejecutarla y en solidaridad con algunos profesores encuentra apoyo; sin embargo, firme en su postura, el secretario de Educación logró el cometido, para luego emprender la acción en contra del director Toledano, contra Alfonso Caso y Agustín Loera y Chávez, hecho que llevó al estallido de la huelga estudiantil y la tensión total entre los representantes de cada institución. Uno de los profesores era hermano del rector Antonio Caso, por lo que da inicio el conflicto, con posturas tan extremas que llegaban al insulto y las frases altisonantes en contra del secretario.

Sin duda estamos ante un conflicto de intereses: una lucha de jerarquías y por qué no decirlo, de egos y cerrazones que podrían haberse resuelto por la vía del diálogo, reflejo contundente del contexto social y político de la post revolución, un entorno extremadamente politizado y violento aún.

Cada uno echó mano de sus recursos y armas para salir triunfante: el secretario contó con todo el apoyo del presidente Obregón, quien envió un telegrama a los huelguistas conminándolos a abandonar el paro y volver a sus actividades. Por el lado del director, contaba con el apoyo total de los estudiantes, su cercanía y trato de camaradería le había ganado adeptos y quizás ahí radicaba la incomodidad de Vasconcelos. El rector contaba con el apoyo del profesorado, porque además de ser compañeros de magisterio, contaban con estrecha amistad.

De nuevo las juventudes preparatorianas estaban inmersas entre el deber ser y el espíritu contestatario propio de su edad. La esencia de la educación humanista impartida en las aulas de la preparatoria no permanecía ajena a las situaciones y posturas críticas de lo que ahí acontecía, los mantenía involucrados y atentos al desarrollo de eventos que desencadenaron en actos de violencia disueltos más de una vez por el cuerpo de bomberos. Con la salida de Caso de la rectoría, asume un interinato el Dr. Roberto Medellín Ostos, para luego más tarde asumir el cargo Alfonso Pruneda García; Ángel Vallarino se encargaría de la dirección de la preparatoria hasta la llegada del nuevo director.

Bibliografía

  • Garzón Lozano, Luis Eduardo La historia y la piedra. El Antiguo Colegio de San Ildefonso. México, Porrúa, 2000.
  • González Cárdenas, Octavio. Los cien años de la Escuela Nacional Preparatoria. México. Porrúa, 1972.
  • Los 100 años de la UNAM. México, La Jornada, 2010.
  • Maravillas y curiosidades. Mundos inéditos de la Universidad. México, Antiguo Colegio de San Ildefonso, 2002.
  • Tiempo Universitario. México, Antiguo Colegio de San Ildefonso, 2010.

*Historiador, Coordinador de Voluntariado y Servicios al Público del Colegio de San Ildefonso.

¿Quieres saber más sobre la historia del Colegio de San Ildefonso?

         

Comentarios

Populares