MAESTROS MURALISTAS

DIEGO RIVERA

La técnica de la encáustica en su mural La Creación

Jonatan Chávez*


En 1907, Diego Rivera llegó becado a Europa y permaneció en el viejo continente por un periodo de catorce años. La búsqueda de un lenguaje pictórico que respondiera al cambio político y a la primera guerra mundial fue tema de conversaciones entre él y David Alfaro Siqueiros.

España y Francia fueron algunos de los países donde conoció y aprendió de los artistas vanguardistas pertenecientes a los círculos de intelectuales. Antes de regresar a México, en un viaje por Italia, el arte de otras épocas que revisten basílicas, iglesias y catedrales le dejaron una impronta que le permitió comprender la multiplicidad del universo.

En el verano de 1921, Diego Rivera se embarcó en el puerto de Saint Nazaire con la firme intención de que al llegar a México podría realizar algún otro trabajo, además de las pinturas que José Vasconcelos le había solicitado previamente durante su residencia en Europa. Así, la segunda obra comisionada fueron los murales de San Ildefonso. El hilo conductor del mural de Rivera reside en la creación, entendida como génesis del universo, posibilidad de una estética propia y nueva, pero también vinculada a lo universal.

En sus memorias relatadas a Lolo Torriente, Diego le comentó que estaba incluido en el proyecto inicial de hacer murales a lado del Doctor Atl y de José Clemente Orozco, sin embargo, la Revolución interrumpió el proceso y la historia fue otra. Uno de los planos azules que llevó consigo del anfiteatro y que hoy se encuentra resguardado en el Museo del Anahuacalli, da muestras del proyecto original.

El mural de La creación muestra las influencias técnicas de artistas italianos como Giotto o Rafael; sus líneas y trazos enuncian una fuerte referencia con el mural de la Iglesia de San Severo de Perugia, que reúne uno de los motivos que José Vasconcelos deseaba: la construcción de una identidad nacional con orígenes universales.

Es importante mencionar que el mural de La creación formaba parte de una composición alegórica más compleja que incluía al salón de actos y que portaba el nombre de La historia esencial del hombre.

Los primeros bocetos y trabajos preparatorios comenzaron en noviembre de 1921 y la técnica elegida fue la encáustica que aplicó con profundo conocimiento. En sus memorias, Diego Rivera cuenta que primero realizó toda la composición en dibujos distribuida por jornadas y luego, ya cuando el cemento estaba seco, la pasó al muro.

Después, a golpe de cincel, delineó uno a uno los elementos del mural. Terminado este proceso, aplicó una capa de cera de copal, una variante propia del artista, pues en el viejo mundo se usa la cera de abeja. El muro lo calentó con un soplete para así aplicar los tejos de copal mexicano usado desde tiempos precolombinos.

Resina amarillenta y espesa de elemí, esencia de lavanda o espliego y petróleo fueron los aglutinantes en los cuales se diluían los pigmentos que, mezclados en la cera de copal, mantenía calientes a baño maría para lograr la textura pastosa con la que le gustaba trabajar.

Colocaba estos pigmentos en una paleta cromática de hierro que mantenía caliente para que la textura nunca se endureciera; los colores los aplicaba sobre el muro con pincel y se hacia la cauterización del proceso con el soplete con fuego regulado. De este modo, llegaba al retoque hasta quedar como él deseaba, nunca en frio; en caso contrario usaba estiques de metal calientes, sin embargo, la precisión del trabajo y la obsesión por el detalle lo llevaron a usarlos muy poco. Todo ello lo podemos ver en infinidad de imágenes que retratan el proceso de ejecución del maestro Rivera. Conocer las influencias y los procesos de adaptación de la encáustica resultan fascinantes.

En la siguiente entrega se hablará del simbolismo y de los elementos integrados por el artista a su primer mural realizado en México.

*Coordinador de Voluntariado y Servicios al Público del Colegio de San Ildefonso.

Bibliografía

  • Matute, Álvaro. La revolución mexicana: actores, escenarios y acciones. Vida Cultural y política 1901-1929. México, Océano, 2002.
  • Lozano, Luis- Martin y Coronel Rivera, Juan Rafael. Diego Rivera. Obra Mural Completa. Alemania, Taschen. 2010.
  • Ramírez, Fausto. Modernización y Modernismo en arte mexicano. México, UNAM, 2008.
  • Roura, Alma Lilia. Olor a tierra en los muros. México, EDUCAL, 2010.
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