SAN ILDEFONSO EN EL TIEMPO

HISTORIA

La Compañía de Jesús en la Nueva España: el origen del Patronato Real y su concesión a los jesuitas por la corona española



En el siglo XV, a pesar de siglos del intercambio constante entre los reinos cristianos y la cultura islámica asentada en sur con el Califato de Córdoba y los reinos almorávides, la reconquista del territorio hispánico se convirtió en la premisa de los reyes católicos, quienes, gracias a las alianzas políticas y al colapso del Reino de Granada, lograron la derrota del ultimo almorávide, Boabdil “El Pequeño”. De este modo el reino de Isabel de Castilla y de Fernando de Aragón se impuso sobre toda la península en 1492.

La reconquista se cumplió por voluntad de los reyes cristianos, pues el papado se encontraba inmerso en sus propios conflictos geopolíticos. Con todo, los Reyes Católicos solicitaron al papado la concesión de ciertas bulas, que no eran otra cosa que permisos; uno de los importantes fue el llamado Patronato Regio.

Al mismo tiempo, Cristóbal Colón realizó los descubrimientos que más tarde llevarán al reino de Castilla a convertirse en un imperio ultramarino sin precedentes. Debemos considerar, pues, dos acciones paralelas.

Con la reconquista de la península, España se convirtió en ferviente defensora de la cristiandad y con el descubrimiento americano se abrieron enormes extensiones de tierra con población para evangelizar. Así, gracias al Patronato Regio, también llamado Patronato Real, los reyes de Castilla y Portugal obtuvieron la concesión para el establecimiento de clero secular y regular en sus territorios, con las implicaciones administrativas de la recaudación de diezmos. Todo ello bajo la condición de difundir la fe cristina y de impedir el desarrollo de herejías.

Desde esta perspectiva podemos entender la llegada de las órdenes religiosas y sin duda el arribo de los jesuitas, pues si bien Felipe II permitió el acceso de estos últimos hasta 1572, no dejó de generar controversia tan tardía presencia. No es un secreto que la convivencia entre el clero regular y el secular estuviera libre de disidencias, especialmente los votos que cada orden hacía para sí, sus orígenes y la relación con las instituciones terrenales.

En el caso de los jesuitas, que compartían con el resto de las órdenes los votos de castidad, pobreza y obediencia, discreparon en torno al compromiso de origen que ordena obediencia ciega al Papa, pues las monarquías, bajo el concepto de que tenían un origen divino, se consideraban poseedoras de todo el poder.

Tras la creación del Colegio de San Ildefonso en 1583, ratificado con la licencia del virrey Martin Enríquez de Almanza en 1588, comenzaron las disputas en cuanto a la rendición de cuentas que los jesuitas estaban obligados a entregar a alguna de las instituciones, pues no reconocían en el virrey a una figura de autoridad. Esta situación habrá de resolverse con el otorgamiento del Patronato Real por parte de rey Felipe III en 1611, ratificada al año siguiente.

Felipe III solicitó a los jesuitas instalar el escudo de armas en la entrada principal y otorgar doce becas a los estudiantes sobresalientes en las Artes Liberales y en Teología, el día de San Ildefonso, el 23 de enero, en presencia del virrey. De igual manera se les exigió informar a este último de todo el quehacer y desempeño de estos estudiantes. De esta manera quedó cerrado el asunto de las jerarquías y los jesuitas lograron mantener intocados sus cuatro votos.

Con el tiempo, la acción de los jesuitas fue vista con buenos ojos por las autoridades novohispanas, quienes de forma muy sutil tenían injerencia total en las finanzas de la Compañía. Por otro lado, “El más Real y Antiguo Colegio de San Pedro, San Pablo y San Ildefonso” ganó prestigio entre la sociedad novohispana, que aspiraba a que sus hijos un día ocuparan un lugar en esta renombrada institución educativa.

Bibliografía
  • Decorme, Gerard. La Obra de los Jesuitas mexicanos durante la época colonial. 1572- 1767. Tomo I Fundaciones, México, PORRÚA, 1941.
  • Chevalier, Jean. Historia de los latifundios en México. México. F.C.E. 1997.
  • Bethell, Leslie. Historia de América Latina. 2.América Latina Colonial: Europa y América en los siglos XVI, XVII y XVIII. Barcelona, Crítica, 1998.
  • Vargaslugo Elisa. El Real y Más Antiguo Colegio de San Ildefonso. en Antiguo Colegio de San Ildefonso. México, NAFIN, 1997.
Textos de internet

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